Semana 38= Nuestra primera separación
Mi querida Marta:
durante esta semana tu padre y yo nos hemos separado 3 días de ti. Ha sido la primera vez que pasamos tanto tiempo sin ti, y la verdad es que por supuesto que te echamos mucho de menos, pero que bueno, que creíamos que iba a ser muchísimo peor.
No te creas que ha sido una cosa precipitada, pues todo ha requerido de una preparación. Sí hija, sí, durante la semana anterior a la separación, y mientras tu yo estábamos en casa de los abuelos No, procuramos que fueran los abuelos quienes se ocuparan de ti, sobretodo en las horas más conflictivas, esto es, siestas y comidas. El resultado muy positivo, por supuesto que al principio te sentías un poquito extraña, y me buscabas detrás de todas las puertas, pero bueno al final te relajaste y disfrutaste de la estancia. Y sí, fue así, como al final nos decidimos a dejarte en Barcelona mientras tu padre y yo pasábamos unos días en Menorca disfrutando de la fiesta de la boda de los de Hena-Fenoil.
He de reconocerte que para mi, tu padre ya te explicará en su día como se sintió, lo más duro fue el primer día pues a las 7 de la mañana ya estaba despierta y sin poder dormir. Que qué hice, pues muy sencillo, llamar a los abuelos No a Barcelona para preguntarles cómo habías dormido y si estabas bien. Gracias a Dios, habías dormido toda la noche seguida, no te habías despertado, eso sí a las 6,30 ya les habías levantado reclamando tu primer biberón de la mañana.
Que cómo se han organizado: pues la verdad es que muy sencillo, por la mañana el primer biberón te lo daba el abuelo No, después te llevaba a la cocina y mientras él desayunaba a ti te daba una galleta para ir chupando. Luego te hacía hacer tus ejercicios para ver si al final te enseñaba él a gatear, porque hija no hay forma de que gatees. Hacia las 10 tu primera siesta, y su primer respiro pobres, porque la verdad es que con casi tus 10 kilitos, nos tienes a todos agotaditos. Luego la Nani se encargaba de prepararte tu superpapilla, y de llevarte un ratito de paseo, normalmente al parque. Hacia las 2,30, vuelta a casa para tu segunda siesta y luego papilla, que normalmente te la daba alguno de tus tíos que solía aparecer sobre esa hora para encargarse un poquito de ti. Luego sesión juegos con los tíos o bien paseo con la abuela. Hacia las 7 y ya aproximándose tu "horita tonta" la abuela te preparaba tu baño (he de decirte que la tía Chiqui ha venido mucho para bañarte también= ella ya te contará sus peripecias para poderlo hacer todo sola), papilla y hacia las 8,30-9 directa a la cama.
Anécdotas te explicarán todos mil, pero yo en estos momentos me acuerdo mucho de una que me explicaron. Resulta que el día que yo me iba de Barcelona el jueves, para ser más exacta, la Nani te metió en la camita hacia las 8,30 porque ya estabas reventadita. Resulta que yo, siguiendo las explicaciones de Duérmete niño del Doctor Estivil, solía seguir el ritual de leerte un cuento y luego meterte en la camita. Con el tiempo, descubrí que para ti los libros tan sólo representaban un objeto más para llevarte a la boca, y de que poco te importaba el cuento, así que cambié la táctica, en vez de cuento, pasé a las canciones. Pues bueno, que resulta que la pobre Nani, con toda la buena fe del mundo, intentó leerte tu libro y luego te metió en la camita, y claro a ti, lo del libro pues casi que te daba igual, pero lo que en ese momento echaste de menos fue tu canción. Esa noche lloraste durante casi una media horita, y la Nani sin atender a mis explicaciones de que según el método Estivil no puedes coger al niño cuando llora, pues al verte llorar te cogió entre sus brazos hasta que te calmaste, te devolvió a la cuna y ya te quedaste dormidita. He de reconocer que aún desoyendo los consejos de Mr. Estivil, lo hizo muy bien, y que tu caiste en un sueño superprofundo. ¡Un bravo por la Nani!.
Eso es todo mi niña, un besito fuerte
Mamma Curra

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home