4 = ¿1 mes?
Hola Marta:
ya casi tienes un mes de vida y la verdad es que me parece que fue hace mucho mucho tiempo que naciste. Tengo fotos tuyas, muy chulas por cierto, a la que domine este trasto las cuelgo en tu weblog, no desesperes.
Novedades de la semana: el jueves me fui de juerga, sí, mi primera juerga desde que soy madre, con el correspondiente estrés de si en cuanto salga te vas a poner a llorar, si a las dos horas buscarás mi pecho... Teníamos cena con los de seisgrados, y fuimos a la casa de Valencia, nos lo pasamos en grande, hubo arrocito con verduras y pollo, amigo invisible y pa colmo te hicieron regalitos: un chandal para cuando seas un poquito más mayor, unas zapatillas con dos girasoles monísimos y luego para la mami una webcam para cuando estemos lejos puedan verte cada día a través de internet ¡qué enchufadas!. A las dos, aparecí por casa y cuál fue mi sorpresa que me encontré al papi que te sostenía en brazos y que no se atrevía a dejarte en el moises por si te despertabas. Je, je, yo para mi que estaba tan contento de tenerte en sus brazos que por eso no te soltaba.
El viernes volvimos al pediatra: ¡30ogrs te has engordado en tan solo en una semana!. El pediatra tuvo que cayarse y reconocer que no sería necesario lo del complemento a la leche materna, que con la leche de tu mami te basta y te sobra para alimentarte. Esta vez me acompañó la abuela Marcela, y a la tia no se le ocurre otra cosa que decirle al pediatra para que me convenza de que te dé el CHUPETE. Y dale, menuda guerra llevamos con lo del chupete. Yo en principio no quería darte porque considero que eso puede hacer que te despistes y no te cojas bien al pecho, pero ahora resulta que no, que pasadas las primeras semanas ya no hay peligro y que se te puede dar chupete. Tengo que preguntar por ahí a mis otras amigas que han tenido bebés sobre lo que han hecho ellas, porque yo la verdad es que lo del chupete no me da muy buena espina. Eso sí, que sepas que ya te he comprado un par de CHUPETES, por si las moscas, porque ahora va y me dicen que el chupete potencia la imaginación de los bebés y que los relaja mucho, sobretodo para antes de irse a dormir.
Por lo demás, esta semana diste un poquito de guerra por las noches, así que adopté una serie de medidas nuevas: la primera, no menearte, por la noche a la que te despertabas para comer, darte el pecho en la cama mismo y sin moverte mucho, y a la que te quedabas frita, plas, directa al moisés (he de reconocer que lo único que conseguía era hacerme ilusiones más que te quedaras dormida). Lo segundo, dejarte dormir en nuestra cama, como parecía que por las noches te volvías alérgica a tu moises dejé que te quedaras a dormir a mi lado, así te daba el pecho estirada en la cama, y a la que te quedabas frita te separaba y ahí te quedabas, (es muy bonito, si se quiere observar minuto a minuto la respiración y los movimientos del bebé, aunque he de reconcer que al final acababa con un poco de tortículis, sobretodo porque el miedo a chafarte hacía que no me relajase y que no consiguiese coger el sueño). Tercero, dejare durmiendo enganchada aún a mi pezón, esto fue increíble no creía que iba a ser posible, pero en un par de momentos de puro agotamiento, lo hice, y descansamos mucho tanto tu como yo.
Besitos mi amor,
Veremos a ver que haces esta semana que viene
ya casi tienes un mes de vida y la verdad es que me parece que fue hace mucho mucho tiempo que naciste. Tengo fotos tuyas, muy chulas por cierto, a la que domine este trasto las cuelgo en tu weblog, no desesperes.
Novedades de la semana: el jueves me fui de juerga, sí, mi primera juerga desde que soy madre, con el correspondiente estrés de si en cuanto salga te vas a poner a llorar, si a las dos horas buscarás mi pecho... Teníamos cena con los de seisgrados, y fuimos a la casa de Valencia, nos lo pasamos en grande, hubo arrocito con verduras y pollo, amigo invisible y pa colmo te hicieron regalitos: un chandal para cuando seas un poquito más mayor, unas zapatillas con dos girasoles monísimos y luego para la mami una webcam para cuando estemos lejos puedan verte cada día a través de internet ¡qué enchufadas!. A las dos, aparecí por casa y cuál fue mi sorpresa que me encontré al papi que te sostenía en brazos y que no se atrevía a dejarte en el moises por si te despertabas. Je, je, yo para mi que estaba tan contento de tenerte en sus brazos que por eso no te soltaba.
El viernes volvimos al pediatra: ¡30ogrs te has engordado en tan solo en una semana!. El pediatra tuvo que cayarse y reconocer que no sería necesario lo del complemento a la leche materna, que con la leche de tu mami te basta y te sobra para alimentarte. Esta vez me acompañó la abuela Marcela, y a la tia no se le ocurre otra cosa que decirle al pediatra para que me convenza de que te dé el CHUPETE. Y dale, menuda guerra llevamos con lo del chupete. Yo en principio no quería darte porque considero que eso puede hacer que te despistes y no te cojas bien al pecho, pero ahora resulta que no, que pasadas las primeras semanas ya no hay peligro y que se te puede dar chupete. Tengo que preguntar por ahí a mis otras amigas que han tenido bebés sobre lo que han hecho ellas, porque yo la verdad es que lo del chupete no me da muy buena espina. Eso sí, que sepas que ya te he comprado un par de CHUPETES, por si las moscas, porque ahora va y me dicen que el chupete potencia la imaginación de los bebés y que los relaja mucho, sobretodo para antes de irse a dormir.
Por lo demás, esta semana diste un poquito de guerra por las noches, así que adopté una serie de medidas nuevas: la primera, no menearte, por la noche a la que te despertabas para comer, darte el pecho en la cama mismo y sin moverte mucho, y a la que te quedabas frita, plas, directa al moisés (he de reconocer que lo único que conseguía era hacerme ilusiones más que te quedaras dormida). Lo segundo, dejarte dormir en nuestra cama, como parecía que por las noches te volvías alérgica a tu moises dejé que te quedaras a dormir a mi lado, así te daba el pecho estirada en la cama, y a la que te quedabas frita te separaba y ahí te quedabas, (es muy bonito, si se quiere observar minuto a minuto la respiración y los movimientos del bebé, aunque he de reconcer que al final acababa con un poco de tortículis, sobretodo porque el miedo a chafarte hacía que no me relajase y que no consiguiese coger el sueño). Tercero, dejare durmiendo enganchada aún a mi pezón, esto fue increíble no creía que iba a ser posible, pero en un par de momentos de puro agotamiento, lo hice, y descansamos mucho tanto tu como yo.
Besitos mi amor,
Veremos a ver que haces esta semana que viene

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